jueves, 27 de febrero de 2014

Chile a 4 años del 27F: ciudades neoliberales y vulnerables. Reconstrucción, gentrificación y resistencias (1).

Por Claudio PULGAR PINAUD ( 2)
Artículo tomado del OR Observatorio de la Reconstrucción


Chile es un país constantemente golpeado por desastres socio-naturales (sismos, maremotos, incendios, inundaciones, erupciones volcánicas, etc.). Estas características hacen a los sectores más excluidos de la sociedad todavía más vulnerables. Esto constituye un gran desafío para las políticas públicas urbanas y de vivienda, a causa de los inevitables procesos de reconstrucción que siguen a los desastres y al indispensable trabajo de prevención y de mitigación que debieran tener las políticas.

El terremoto del 27 de febrero de 2010 afectó a todo el centro-sur del país, entre las ciudades de Santiago y Concepción, es decir la zona que concentra la mayor parte de la población y la más fuerte densidad. Además de los numerosos daños humanos y materiales (3), el sismo dio lugar a una serie de conflictos sociales generados por el proceso de reconstrucción en los diferentes territorios afectados. Podemos analizar esos conflictos como una crisis-oportunidad y como un motor movilizador de la organización social y también del capital.

Los procesos de reconstrucción pueden ser considerados como una oportunidad para el desarrollo. Hay que hacerse entonces la siguiente pregunta: ¿Una oportunidad para qué y para quién? Para responderla hay que considerar las condiciones del Chile neoliberal frente al terremoto y maremoto de 2010, siguiendo el «enfoque de la vulnerabilidad, debido al papel central que ésta y particularmente sus dimensiones socioeconómicas y políticas jueguen en el proceso de desastre» (Oliver-Smith, 2002). En Chile, el proceso de instalación y arraigamiento del neoliberalismo y sus resultados socio-económicos han actuado como un estimulador de los efectos del desastre.
Así mismo, el sismo de 2010 actuó como un revelador de la sociedad chilena. Puso en evidencia las desigualdades y las injusticias espaciales construidas, sobre todo a lo largo de los últimos cuarenta años, y también mostró el rol preponderante de los actores sociales, en particular del movimiento de pobladores (4), en su proceso de organización y de resistencias. El terremoto, entonces, aceleró los procesos sociales en un Chile que parecía dormido después de diecisiete años de dictadura5, más veinte años de una interminable transición a la democracia (6). Desde 2010, la ciudadanía despertó. El proceso a la vez telúrico y social que comenzó el 27 de febrero no ha hecho más que acelerarse día tras día: primero fue la solidaridad7 y la ayuda mutua frente a la emergencia de la catástrofe, luego el terremoto y el tsunami mostraron las desigualdades de la sociedad chilena, permitiendo a la gente reencontrarse para organizarse. Proponemos caracterizar este proceso como un doble movimiento telúrico y social8.

La política urbana y de vivienda en el Chile neoliberal: desigualdades e injusticias espaciales

Se puede corroborar en los propios documento oficiales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo entre 1978 y 1981, que con la liberalización de los suelos urbanos, a través de la eliminación de los “límites urbanos” en 1979, se pretendía a través del mercado, que los precios del suelo bajaran por la oferta –según el discurso oficial- . Pero el efecto fue el contrario, los precios subieron. La especulación sobre los terrenos que por una decisión administrativa pasaban de un día a otro a ser urbanos fue determinante en las tendencias de los precios. Esta es una de las principales razones por lo que las viviendas sociales fueron siendo expulsadas cada vez más desde las localizaciones pericentrales a los extramuros de la ciudad, debido la especulación incontrolable del precio de suelo urbano, fenómeno presente hasta el día de hoy.

El sistema de subsidio habitacional, que continua hasta hoy, significó un cambio trascendental debido a que dirigía la demanda de aquellos que necesitaban una vivienda hacia el mercado. Además del endeudamiento de los beneficiarios, este sistema introdujo la idea de que “la vivienda era un bien que uno sólo podía obtener a través del esfuerzo propio; el subsidio del Estado sería canalizado a los más necesitados, como una recompensa por sus esfuerzos”. (Cámara Chilena de la Construcción, 1991, pp. 90-91). Rodríguez y Sugranyes (2005) afirman que el subsidio habitacional no es una política habitacional propiamente tal, sino que “es ante todo un mecanismo financiero de apoyo al sector empresarial inmobiliario y de la construcción”. En pleno ajuste estructural de la década de 1980, la prioridad para el Estado de Chile era sobre todo estabilizar al sector empresarial de la construcción.

La construcción masiva de viviendas para los pobres – de mala calidad y localizadas en la periferia- logró hacer acallar las reivindicaciones sociales durante varios años, permitiendo acceder a viviendas en régimen de propiedad privada a una buena parte de los sectores más pobres. Sin embargo, la política de vivienda ha generado una crisis al crear “guettos” de pobreza urbana, entendidas como zonas de pobladores “con techo” (Rodriguez, 2005).

La política de reconstrucción después de 2010 : ¿La misma receta ?

Diferentes informes (MNRJ, 2011a; Rolnik, 2011 ; INDH, 2012 ; Misión ONU- HABITAT, 2010) realizados después del terremoto por organizaciones de defensa de los derechos humanos muestran la “ideología de la reconstrucción”, tema que ha sido abordado en algunos artículos y hasta en editoriales de prensa. En “El fracaso ideológico de la reconstrucción (9)”, Pérez (2011) plantea que “este modelo (de la reconstrucción) resulta de un enfoque que desarticula el Estado transfiriendo sus capacidades a privados considerados como: exitosos, poderosos y preeminentes en el mercado”. En el proceso de reconstrucción, el acento ha estado en la asignación de subsidios, la simplificación de la burocracia y la facilitación de la participación del sector privado, mientras a las víctimas se les asignan viviendas de calidad cuestionable, segregadas, alejadas de su vida cotidiana y sus redes, concebidas como una solución de emergencia, que se eterniza.

Inseguridad de la tenencia del suelo y desplazamientos después del terremoto/maremoto de 2010 en Chile

Los territorios más afectados por el terremoto/maremoto de 2010 fueron sobre todo los centros históricos de las principales ciudades del interior y los bordes costeros de las localidades litorales. Variados autores (Davis, 2005; Klein 2007; Harvey 2007) han escrito sobre como los procesos post desastres pueden ser oportunidades fértiles para la expropiación de terrenos bien localizados. El “capitalismo de desastres” en estos casos no tiene escrúpulos, sus agentes especulativos comienzan actuar casi al mismo tiempo que las primeras ayudas llegan a los territorios durante la etapa de emergencia.

Según testimonios recogidos en terreno a pocos días del terremoto -y corroborados por otros autores (10), llegaron “agentes inmobiliarios” ofreciendo comprar rápidamente los terrenos, a valores mucho más bajos que los que tenían antes del terremoto, sobre todo en los centros históricos de la ciudades, donde muchas viviendas estaban destruidas. Algunas familias vendieron, entre la desinformación y el shock, pensando que era mejor tener un poco de dinero rápido, pero sin valorar su patrimonio, sobre todo a mediano y largo plazo. Este proceso ha continuado luego dilatadamente en el tiempo, ahora asumido como normal, dándole continuidad al libre mercado de suelo, pero en un nuevo contexto donde el terremoto actuó como una gran retroexcavadora (11) haciendo “tabula ras” y limpiando de viviendas “viejas” y con ello de sus “viejos” habitantes los barrios céntricos. En todo este proceso podemos identificar cinco principales tipos de desplazamientos de las poblaciones damnificadas:

-Desplazamiento por zonas riesgos con expropiaciones del Estado: en las localidades costeras se ha justificado el desplazamiento de importantes cantidades de habitantes al definir zonas de riesgos de tsunamis. Parece sensato prevenir futuros desastres, pero cuando hay tratos diferentes en las expropiaciones según la clase social (Constitución), o cuando se reconstruyen sólo algunas viviendas en el borde costero y otras en los cerros (Dichato), las contradicciones se hacen mayores, aflorando intereses inmobiliarios.

-Desplazamiento por el modelo subsidiario de reconstrucción de viviendas del Estado-mercado o gentrificación apoyada por el Estado: Como explicamos antes, el modelo subsidiario de vivienda en Chile hace que el mercado se encargue de proveer las viviendas sociales. Entonces los desarrolladores buscan generar economías de escalas (construyendo muchas viviendas juntas) y en terreno baratos (en la periferia). El caso de Constitución, es emblemático ya que la gran mayoría de los damnificados que vivían en el borde costero fueron trasladados a los cerros a varios kilómetros de sus barrios originales a conjuntos de viviendas sociales periféricos. Este modelo se reproduce en todas las ciudades, se hace más patente en las de tamaño medio y metropolitano.

-Desplazamiento de los no propietarios: arrendatarios, allegados y familiares que no eran propietarios de las viviendas destruidas o de sus terrenos, se ven obligados a desplazarse a nuevos territorios, sobre todo en las periferias. Muchos ni siquiera pudieron optar a los subsidios de reconstrucción por no ser propietarios. No existen datos de la cantidad de desplazados no propietarios a nivel nacional, ya que han sido completamente invisibilizados del proceso, al no ser aptos para la “focalización” de la reconstrucción que ya desde un comienzo dejó a más de 65.000 familias damnificadas fuera de la opción a optar a subsidios de reconstrucción (12).

-Desplazamiento por el mercado o gentrificación post desastres: procesos habituales en un contexto de ciudades neoliberales, donde el mercado de suelo está liberalizado, el contexto post desastre claramente los facilitó y aceleró. El caso del centro de Talca es elocuente, así también Curicó y en alguna medida las ciudades costeras de Constitución y Dichato. En el caso de Talca13 impresiona visitar los barrios del centro y darse cuenta como a cuatro años del terremoto en los mismos terrenos donde había antiguas casas que se derrumbaron y que habitaban pobladores empobrecidos, pero bien localizados, empiezan a emerger grandes edificios de departamentos y condominios de casas de alto valor.

-Desplazamiento de no damnificados, aprovechando la oportunidad de la reconstrucción: el Estado definió como damnificados y como sectores que debían reconstruirse barrios completos que no fueron afectados por el terremoto, pero que por sus localizaciones estratégicas tienen un tremendo potencial inmobiliario especulativo. Lo paradójico es que hoy estos pobladores son damnificados del propio Estado que quiere expulsarlos –y no del terremoto- , para generar un negocio privado y especulativo. En el caso de Chiguayante el barrio ya ha comenzado ha ser demolido, en un proceso bastante opaco, que bordea lo ilegal. Al ser los habitantes “falsos” damnificados del 27F, se generó escándalo de corrupción que le costó el puesto a la ex Intendenta de la región (que acaba de ser elegida senadora), pero el proceso de desplazamiento ha seguido su curso.

De estos cinco tipos de casos podemos encontrar varios que se superponen en algunos territorios. Podríamos identificar estos procesos de desplazamiento y despojos como de “acumulación por desposesión”, siguiendo las tesis de Harvey. En otro sentido habría que discutirlos desde el enfoque de la seguridad de la tenencia, dado que es un componente central del derecho a la vivienda adecuada. La relatora de Nacional Unidas, en su informe del año 2011 desarrolla bastante este punto y pone el caso chileno como un ejemplo de violación a este derecho.

La resistencia de los movimientos sociales y la función social del suelo y la propiedad

“Vemos entonces como se replica la política de vivienda subsidiaria, que expulsa a los pobres a las periferias y genera ciudades segregadas, dejando a los pobladores afectados desarraigados de sus lugares de origen, donde mantenían redes y tejidos sociales, además de poder acceder a servicios públicos e infraestructura inexistente en las periferias. Al parecer los “desastres socio-naturales” como maremotos, terremotos o incendios se utilizan como oportunidades para “limpiar” terrenos de sus habitantes originales y darles plusvalías para el mercado inmobiliario. Esto se ve reflejado en las mismas declaraciones del ministro de vivienda, quién destaca como un logro de la reconstrucción “la vitalidad del sector privado”, pero a costa de los de siempre, los pobres de la ciudad.” (14)

Frente a este panorama de desplazamientos y reconstrucción neoliberal nacen procesos de organización y resistencias desde los territorios, que demandan el derecho a la vivienda y el derecho a la tierra, el derecho a la ciudad y a quedarse en sus territorios de origen. Este proceso entre resistencias y resiliencias, lo hemos denominado “el doble movimiento telúrico y social” (15). Dos movimientos a nivel nacional (MNRJ y FENAPO) y otros variados a nivel local, ponen como sus principales demandas, además de la (re)construcción de sus viviendas y ciudades, la función social del suelo y la propiedad, al exigir quedarse en sus territorios. Uno de los casos donde el movimiento social logró un triunfo, es el de Dichato, el que luego de importantes movilizaciones, los pobladores lograron que una gran mayoría de las viviendas se construyeran en la zona costera, además de que mejorarán su calidad. Al constatar las asimetrías en las soluciones comparando Dichato y otras ciudades, queda claro que fue gracias a la movilización radical que los pobladores lograron mejores condiciones. En muchos otros territorios florecen las demandas por la creación de bancos de terrenos para construir viviendas sociales por ejemplo. Las reivindicaciones asociadas al derecho a la ciudad que empiezan a emerger, ponen hincapié en la función social del suelo y la propiedad, frente a la hegemonía actual del mercado.

(1) Este artículo es una versión del capítulo “Chile: ciudades neoliberales y vulnerables. Entre reconstrucción post desastres y resistencias.” Que hace parte del libro: Mathivet, Charlotte (edit.) “La tierra es nuestra. Función social de la tierra y la vivienda. Resistencias y alternativas”. Colección Passerelle No 10. Ritimo/AITEC. París, 2014. Publicación que será lanzada en el Foro Urbano Mundial en Medellín, Colombia en abril 2014.
(2) Claudio Pulgar Pinaud es arquitecto, académico e investigador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (Instituto de la Vivienda). Master en ciencias sociales y actualmente doctorando en el « École des Hautes Études en Sciences Sociales » de París. Fundador del Observatorio de la Reconstrucción de la Universidad de Chile.
(3) Resultaron 521 personas muertas y hay 56 desaparecidos a causa del terremoto y del tsunami. Según las cifras publicadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), el número de viviendas dañadas por el sismo se elevan a 370.051, entre las cuales 81.440 quedaron destruidas y 108.914 severamente dañadas, así como numerosas infraestructuras. Después del sismo se produjo un tsunami poco común, debido a que golpeó las costas en diferentes horas y con intensidades diferentes, agravando los daños ya causados por el terremoto.
(4) Poblador(es): Habitantes de una población (barrio). En América Latina y sobretodo en Chile, este término tiene una connotación social y política que la palabra “habitante” no tiene. Pobladores se refiera a colectivos que viven en barrios populares que luchan por un espacio, por su barrio, por su calle y por el derecho a la ciudad.
(5) Pinochet gobernó Chile durante 17 años, desde el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990.
(6) De 1990 a 2010, cuatro gobiernos elegidos democráticamente pertenecieron a una coalición de centro-izquierda agrupados en la “concertación de partidos por la democracia”.
(7) Según lo que pudimos observar en terreno, hubo muchas más demostraciones de solidaridad directa y sobretodo de ayuda mutua que de saqueos u otras conductas antisociales minoritarias, pero exaltadas por los medios de comunicación.
(8) Para profundizar revisar : PULGAR, Claudio. “Quand la justice spatiale fait trembler la ville néolibérale. Le double mouvement tellurique et social dans le Chili d'après le tremblement de terre du 27 février 2010”. In“Justice spatiale | spatial justice” No 6. 2014. Université de Paris Ouest Nanterre. http://www.jssj.org/
(9) Peréz, Marcelo. . Blog de la República. Disponible en: http://blog.delarepublica.cl/2011/07/04/el-fracaso-ideologico-de-la-reconstruccion/
(10) “Se informó de que empresas inmobiliarias ejercían presión sobre las familias para que vendieran la tierra y la vivienda a precios muy bajos en un momento de extrema vulnerabilidad, para allanar el camino para la reurbanización privada”. En ROLNIK, Raquel. 2011, p.18.
(11) Retroexcavadoras llegaron rápidamente a los centros históricos a derrumbar casas que eran completamente recuperables. En la rapidez de la emergencia pudimos constatar en terreno como funcionarios municipales o bomberos voluntarios sin los conocimientos técnicos, evaluaban que vivienda podía mantenerse en pie y cual debía demolerse, así en menos de 1 semana luego del terremoto se demolieron miles de viviendas que eran completamente recuperables. Nunca se sabrá si fue por mera negligencia o si es que habían intereses inmobiliarios en esta rápida demolición con el argumento de evitar riesgos con las réplicas.
(12) MNRJ “Informe para la Relatora Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Vivienda Adecuada. El terremoto-tsunami del 27 de febrero 2010 y los procesos de reconstrucción en Chile”. Septiembre 2011.
(13) Para profundizar en el caso de Talca revisar : LETELIER, Francisco y Boyco, Patricia. Talca pos-terremoto: una ciudad en disputa. Modelo de reconstrucción, mercado inmobiliario y ciudadanía. [En línea]. Santiago, Chile, Ediciones SUR. 2011.

Bibliografía

Cámara Chilena de la Construcción (CChC), 1991: 90-91. Citada por RODRÍGUEZ, Alfredo y Ana Sugranyes. 2004. “El problema de vivienda de los con techo”. EURE 30, n.° 91: 53–65.
DAVIS, Mike. Gentrifying Disaster. In Mother Jones Magazine . 2005. Disponible en: http://www.motherjones.com/politics/2005/10/gentrifying-disaster
DAVIS, Mike. Disaster As A Tool For Gentrification. In Planetizen. 2005. Disponible en: http://www.planetizen.com/node/17817
HARVEY, David. “Neoliberalism as Creative Destruction”. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science; 610; 21.2007
INDH. “27 F: Estudio sobre la reconstrucción post terremoto desde una perspectiva de derechos humanos” Instituto Nacional de Derechos Humanos. Estado de Chile. Janvier 2012.
KLEIN, Naomi. La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre. Paidos. Barcelona. 2007
MINVU. “Conceptos básicos para la formulación de la Política Nacional de Desarrollo Urbano”. EURE Revista Latinoamericana de Estudios Urbano Regionales, 8, 22. 1981.
14 PULGAR, Claudio. “27F ¿La reconstrucción como ejercicio de derechos u oportunidad para el lucro?”. Revista electrónica “El Mostrador”. 2013a. Disponible en: http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/02/27/27f-la-reconstruccion-como-ejercicio-de-derechos-u-oportunidad-para-el-lucro/
15 PULGAR, Claudio. “Quand la justice spatiale fait trembler la ville néolibérale. Le double mouvement tellurique et social dans le Chili d'après le tremblement de terre du 27 février 2010”. In“Justice spatiale | spatial justice” No 6. 2014. Université de Paris Ouest Nanterre. http://www.jssj.org/
MINVU. “Presentación ante la reunión Regional sobre Financiamiento y administración de los Asentamiento Humanos, México, D.F”. Santiago: Minvu. 1978.
ONU- HABITAT, Misión. Elaboración de un perfil de proyecto post terremoto en Chile. Septiembre 2010.
OLIVER-SMITH, 2002 citado por García Acosta, Virginia. El riesgo como construcción social y la construcción social de riesgos. 2005.
PEREZ, Marcelo. “El fracaso ideológico de la reconstrucción”. Blog de la Republica. 2011.
PULGAR, Claudio. “Quand la justice spatiale fait trembler la ville néolibérale. Le double mouvement tellurique et social dans le Chili d'après le tremblement de terre du 27 février 2010”. In“Justice spatiale | spatial justice” No 6. 2014. Université de Paris Ouest Nanterre. http://www.jssj.org/
ROLNIK, Raquel. Informe de la Relatora Especial sobre una vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado y sobre el derecho de no discriminación a este respecto. En particular el derecho a una vivienda adecuada en los procesos de reconstrucción posteriores a desastres y conflictos. Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. 16º período de sesiones. Tema 3 de la agenda. 20 diciembre 2010. Disponible en: http://raquelrolnik.files.wordpress.com/2011/02/post-disaster-conflict-es-a-hrc-16-42_sp.pdf
ROLNIK, Raquel. Informe de la Relatora Especial sobre una vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado. En particular el derecho a una vivienda adecuada en situaciones posteriores a un desastre. Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Sexagésimo sexto período de sesiones. Tema 69 b) del programa provisional. 5 de agosto 2011. Disponible en: http://ap.ohchr.org/Documents/dpage_e.aspx?si=A/66/270

RODRIGUEZ, Alfredo y Ana Sugranyes. “El problema de vivienda de los con techo”. EURE 30, n.° 91: 53–65. 2005.

MCAD Informa

martes, 25 de febrero de 2014

MCAD Invita a Conmemoración 27f en Campamento El Molino de Dichato

El Movimiento Ciudadano Asamblea de Dichato invita  a familiares, compañeros, amigos, simpatizantes y público en general a una velatón de conmemoración del 27f, este Jueves 27 de febrero de 2014 a las 3:00 AM, en el campamento El Molino, para esperar la hora que le cambio la vida a muchos chilenas y chilenos y para recordar a todos aquellos que ese día perdieron sus vidas.

Junto con esta conmemoración acompañaremos y daremos un apoyo solidario a las familias que aun permanecen en el campamento El Molino de Dichato, a cuatro años de la catástrofe. 

Hay que traer velas, los esperamos.




MCAD Informa

domingo, 23 de febrero de 2014

27F ¿La reconstrucción como ejercicio de derechos u oportunidad para el lucro?

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Arquitecto. Coordinador y fundador del Observatorio de la Reconstrucción de la Universidad de Chile.




Desde el minuto de afrontar la emergencia han existido cuestionamientos e investigaciones sobre la relación “incestuosa” entre sector público y privado. Algunas casos han sido: el sobrepago (1) de las viviendas de emergencia o “mediaguas”;  la falsa ayuda humanitaria (2) ingresada al país por una de las cadenas más grandes de supermercados, pertenecientes a uno de los grupos económicos más poderosos del país, llamado Cencosud; el sobreprecio pagado por un puente mecano, por el Ejercito (3), entre otros escándalos salidos a la luz pública.
El proceso de reconstrucción ha sido cuestionado también por planes realizados por empresas privadas con conflictos de interés en los territorios y sin licitaciones públicas. Pero quizás el caso más emblemático de relación de complicidad entre el sector público de vivienda y ciudad y el sector privado, ha sido la antigua relación entre el Minvu y la Cámara Chilena de Construcción (CchC). Hay indicios que la CchC en la década de 1960 habría participado en el diseño del Minvu. Así como su protagonismo en la definición de las políticas subsidiarias instaladas desde 1975 hasta hoy, de las cuales las grandes empresas de la construcción organizadas en el CchC han sido unas de las más grandes beneficiarias. El poder y la influencia de la CchC ha quedado en evidencia en el proceso de reconstrucción desde 2010. Presiones políticas secretas al Minvu, para aumentar los “incentivos” a las empresas, que sólo se han llegado a conocer a través de filtraciones o investigaciones de la prensa.

LA RECONSTRUCCIÓN COMO EXCUSA

Unos de los hechos más dramáticos de la instalación de la política urbana neoliberal hace 30 años debe ser la erradicación forzada de más 150.000 pobladores en Santiago (4). Esta cifra nos parece conservadora, porque se basa en un estudio de 1984, claramente el alcance de esta política segregadora debe haber afectado a muchos más pobladores. “The state, with its monopoly of violence and definitions of legality, plays a crucial role in backing and promoting these processes”.(Harvey :35) (5)
Vemos entonces como se replica la política de vivienda subsidiaria, que expulsa a los pobres a las periferias y genera ciudades segregadas, dejando a los pobladores afectados desarraigados de sus lugares de origen, donde mantenían redes y tejidos sociales, además de poder acceder a servicios públicos e infraestructura inexistente en las periferias.
Se trató de “erradicaciones, pero con metralleta, fusiles y subiendo a los pobladores a camiones. Hasta 1973 y luego también, las comunas que más campamentos tenían o asentamientos informales, eran Las Condes, Santiago Centro y Quinta Normal. Hubo una erradicación planificada, una política de Estado de expulsión, como el “apartheid sudafricano”, de sacar a los pobres de algunos sectores de la ciudad para “limpiar” y crear las condiciones para el mercado de suelo, y que así se generaran todos los desarrollos inmobiliarios que vinieron después y eso trae como resultado la “guetización” o construcción de toda la periferia pobre del sur de Santiago: La Granja, La Pintana, Puente Alto, La Florida, San Bernardo, Maipú y todo el norte y norponiente de Santiago: Quilicura, Conchalí, Renca, Cerronavia… Estos cambios legales, estructurales y políticos que empiezan desde 1979 en adelante, se ven reflejados física y socialmente en la ciudad… Es el origen de los altos niveles de segregación que tenemos hoy en Santiago”. (Pulgar, 2010) (6)
“Uno de los criterios para erradicar fue el de las potencialidades inmobiliarias de los lugares que se habían ocupado: sobre esa base se despejaron grandes zonas, sentándose las bases para un desarrollo inmobiliario que abarca desde los años noventa a la fecha. Otro de los criterios de las erradicaciones fue reordenar el espacio político urbano y dispersar a los pobladores, que habían sido un actor social y movilizador importante…Erradicar no significaba trasladar a todos los pobladores a una nueva localización, sino dispersarlos en distintos lugares de la ciudad”. (Rodríguez, 2009)
Una parte importante de los “erradicados” fue “beneficiario” de las viviendas sociales subsidiadas, “la localización de estas casas de 24m2 en comunas periféricas de bajos recursos agregan a la pobreza y hacinamiento, el desarraigo y el aislamiento”. Otro grupo ni siquiera recibió vivienda y fueron abandonados en sitios eriazos o canchas de fútbol de la periferia donde debieron reconstruir sus campamentos. En muchos casos los habitantes de un mismo campamento fueron trasladados a diferentes puntos geográficos, ubicados a grandes distancias, demostrando así el objetivo de “atomizar y desarticular a los pobladores”(Hechos Urbanos, 1984). (7) « Ce que l’accumulation par dépossession permet, c’est la libération d’un ensemble d’actifs (force de travail comprise) à  un coût très réduit (dans certains cas égal a zéro)». (Harvey, 2010:177) (8)
Hoy en pleno proceso de reconstrucción vemos como estos procesos de expulsión de los pobladores de la ciudad se están replicando. Los casos más emblemáticos en la región del Bíobío son las poblaciones Villa Futuro de Chiguayante y Aurora de Chile de Concepción. Un agravante para el caso de ambas es que no fueron directamente afectadas por el terremoto (a excepción de un edificio de la Villa Futuro), sino que se trata de “falsos” damnificados del 27F, escándalo que le costó el puesto a la ex Intendenta de la región.  Lo paradójico es que hoy estos pobladores son damnificados de la propia política habitacional y de la especulación, dado que han comenzado a demoler sus barrios.
Además de los casos de los centros históricos de Talca y Curicó, así como los bordes costeros de Constitución y Dichato, aunque en menor medida. En el caso de Talca impresiona visitar los barrios del centro y darse cuenta como a 3 años del 27F en los terrenos que habitaban pobladores empobrecidos, pero bien localizados, empiezan a emerger torres de departamentos y condominios de casas de alto valor. Desarrollándose un proceso conocido como gentrificación, es decir, cambio del nivel socioeconómico de los habitantes, pero en este caso facilitado por el terremoto y la no-reconstrucción.
Vemos entonces como se replica la política de vivienda subsidiaria, que expulsa a los pobres a las periferias y genera ciudades segregadas, dejando a los pobladores afectados desarraigados de sus lugares de origen, donde mantenían redes y tejidos sociales, además de poder acceder a servicios públicos e infraestructura inexistente en las periferias. Al parecer los “desastres socio-naturales” como maremotos, terremotos o incendios se utilizan como oportunidades para “limpiar” terrenos de sus habitantes originales y darles plusvalías para el mercado inmobiliario. Esto se ve reflejado en las mismas declaraciones del ministro de Vivienda, quién destaca como un logro de la reconstrucción “la vitalidad del sector privado”, pero a costa de los de siempre, los pobres de la ciudad.
Frente a este panorama renacen procesos de organización y resistencia desde los territorios, que demandan el derecho a la vivienda y el derecho a la tierra, ambos protegidos por instrumentos del derecho humano internacional, en tratados ratificados por Chile. El desafío  ahora es como diseñamos una nueva política urbana, que sea capaz de resguardar los barrios y sus habitantes y evitar estos procesos de expulsiones, ya sean por el mercado o por las propias gestiones de los actores del Estado. El enfoque del derecho a la ciudad y desde la justicia espacial es una alternativa, ya que plantean la función social de la ciudad, y la espacialización de la justicia social, respectivamente.
(Extraido de http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/02/27/27f-la-reconstruccion-como-ejercicio-de-derechos-u-oportunidad-para-el-lucr.o/).
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[1] Vargas, Vanessa . “Informe de Contraloría detecta sobrepagos en mediaguas”. Diario El Ciudadano. 04.01.2011. 
[2] Urquieta, Claudia. “CDE se querella en caso Cencosud por falsa ayuda humanitaria ingresada tras el terremoto”. Diario El Mostrador. Disponible en línea en:
[3] Peralta, Gustavo. ”Fuerzas Armadas señaladas por corrupción”. Diario El Ciudadano. 31.01.2011
[4] Hechos Urbanos, boletín de información y análisis.  Santiago de Chile : Centro de Documentación SUR, V. 35, agosto, 1984.  Obtenido desde Sitiosur.cl.
[5] Harvey, David. Neoliberalism as Creative Destruction. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science. DOI: 10.1177/0002716206296780 2007; 610; 21
[6] Pulgar, Claudio. La ciudad neoliberal en Chile: entrevista de Stephan Barthel a Claudio Pulgar. En Vivienda al Día. Blog del Instituto de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. 2010.
[7] Hechos Urbanos, boletín de información y análisis.  Santiago de Chile : Centro de Documentación SUR, V. 35, agosto, 1984.  Obtenido desde Sitiosur.cl.
[8] Harvey, David. Le Nouvel Impérialisme. Les Prairies Ordinaires. Paris. 2010. Titre original: The New Imperialism. Oxford University Press. 2003.

MCAD Informa

sábado, 15 de febrero de 2014

Brutal Represión en LEBU a pescadores

No se equivoque estas imágenes no son de Venezuela. Pasó ayer en Lebu, en el sur de Chile. Fue por una protesta de pescadores que luchan contra las malas leyes y las trasnacionales de la pesca que los dejan sin pescado y por ende si comida para sus familias.

Reproducimos información que circula en redes sociales, esto ya no es noticia según el criterio de los editores de medios de prensa masivo.

Resumen de la situación en Lebu: A esta hora luego de la represión ocurrida durante la madrugada hay dos heridos el mas grave es Miguel Flores Lopez quien se encontraba en el Hospital de Concepción y fue devuelto al Hospital de Lebu pese a su condición critica.Hay otro herido también en condición delicada,una persona mayor que no seria pescador.

En la comisaria de Lebu se encuentran 17 personas detenidas algunos desde las 14:00.Vocero de los pescadores informa que no se les permite ver a los detenidos los cuales fueron golpeados encontrándose esposados.

La movilización continua y los accesos a la comuna se encuentran cerrados. FFEE de Concepción son los que están actuando en la zona.











MCAD Informa

lunes, 10 de febrero de 2014

Dichato, los arriendos de la discordia


Una polémica se ha generado por los arriendos de casas y departamentos entregados a los damnificados del 27f, hoy desde el SERVIU se está persiguiendo y amenazando a quienes arriendan sus casas con quitarles el beneficio, han llegado a realizar vigilancias nocturnas, para descubrir quiénes son los que arriendan. Mucho celo creemos algunos, pues se les está dando un trato que ni a los delincuentes se les da.

Algo de historia

Los dichatinos desde siempre han utilizado este recurso para poder paliar las carencias del invierno, este pueblo como muchos otros pueblos costeros, viven principalmente del turismo y la pesca.

Hoy la pesca es una actividad que se les está quitando de a poco a los pobladores, pues las políticas de estado de este país han sido la de favorecer al gran empresario, al que se le asigna cuotas pesqueras a perpetuidad, en desmedro de los pescadores artesanales.

La única actividad que le entrega algo de liquides a muchos dichatinos es el turismo, actividad que se desarrolla principalmente en la época estival.

Los inviernos son solitarios en el pueblo y el estado garante de todos los derechos de los chilenos, no ha sido capaz de generar trabajos dignos y permanentes a los pobladores.

El arriendo de viviendas es un hecho histórico, desde siempre ha sido un recurso más para solventar los gastos del resto del año.

Los hechos

Hay que recordar y aclarar que los subsidios que han sido asignados a los damnificados han tratado de reconstruir sus vidas, no son subsidios a los cuales pobladores postularon para su primera vivienda, todos ellos tenían ya sus vidas resueltas desde el punto de vista habitacional, por lo tanto lo que trata de hacer este subsidio es volverlos a su condición original de propietarios.

Esto es una reconstrucción y como tal merece ser atendida, nada debiera impedir que los pobladores normalicen sus vidas, este no es el caso de gente que no tenía vivienda y que luego de solicitar un subsidio por carencia las utilicen en comercializar dicho subsidio.

Por otra parte, las familias que arriendan sus casas, lo hacen con todo los que tienen adentro, incluyendo el perro y el gato, porque es una situación absolutamente pasajera, solo se trata del verano, con el único objetivo de mejorar su alicaída economía, el resto del año habitaran sus respectivas viviendas como siempre.

Es importante destacar la propia responsabilidad que tiene el estado chileno respecto de estos arriendos, el Estado que reconstruye un pueblo ahora con características de balneario, cambia el paradigma local, lo que antes era una caleta de pescadores hoy es el primer centro turístico de la zona lo que propicia durante el verano la llegada de una multitud que tiene que ser atendida de alguna forma, 31 buses estacionados se pudieron contar este domingo, eso sin contar la locomoción que llega desde Concepción y la cantidad de vehículos particulares que generan al término de la jornada taco kilométricos.

A parte del hermoso paisaje, la costanera reconstruida con pretensiones de “subirle el pelo a Dichato”, a decir de algunas autoridades, se arma un mega festival que concita aún más la atención de los turistas.

¿Dónde, pensaran las autoridades, se puede recibir a tantos visitantes?
¿Se les ocurrió pensar a los gestores de esta reconstrucción, que si “le suben el pelo” como ellos dicen a Dichato, tendría el pueblo la capacidad hotelera para recibir a tanta gente?

Pensamos algunos que lejos de criminalizar a estos arrendatarios furtivos, debiéramos agradecerles, de lo contrario tendríamos llenos de carpas las zonas de baños y el verano se podría convertir en caos.


Que las autoridades asuman sus responsabilidades y no carguen con los pobladores, a lo mejor enojados porque su trabajo no se vio reflejado en las urnas. No les vendría mal a las autoridades al término de este gobierno ser un poco más criteriosos, los dichatinos siempre arrendaron sus casa en verano y casa que eran tres o cuatro veces más espaciosas que las actuales.