lunes, 24 de diciembre de 2012

A TRES AÑOS DEL TERREMOTO LA RECONSTRUCCIÓN ES DE MENTIRA




Entrevista al Movimiento Ciudadano Asamblea Dichato MCAD
Realizada por el Colectivo Cultural Arauco y publicada en Revista RAGKO N° 17, año 2
¡HACIA LA ORGANIZACIÓN SOCIAL!

Hace nueve meses la Revista Ragko viene abordando el tema de la Reconstrucción post-terremoto en la comuna de Arauco. He­mos visitado casi todas las aldeas y existe un denominador común: No hay solución habita­cional para las familias de las aldeas y esto no solo sucede en Arauco, en muchas localidades la reconstrucción no existe o es muy deficiente.

Mientras tanto el gobierno y las munici­palidades tergiversan, omiten y ocultan los rea­les motivos que mantienen a miles sin un hogar digno, que no es solamente una casa, sino que, calidad de vida, un buen barrio, bienestar para esas familias que han pasado tres inviernos con frío y con desesperanza. Es necesario insistir en que la reconstrucción no es solamente un pro­blema de construcción de casas, las personas que perdieron sus hogares para el terremoto del 27/F, perdieron no solo el lugar donde ha­bitaban, sino que también la calidad de vida, la dignidad y tuvieron que llegar a las famosas al­deas y ahí esperar que alguien les tendiera una mano, pero solo han recibido lentitud, buro­cracia, mentiras y un sinnúmero de actividades que son características de la clase política.
Muchas aldeas aún están esperando, aún tienen esperanza en que algún día tendrán una casa bonita para sus hijos, luego de tres años, siguen esperando, pero las respuestas han sido insatisfactorias. Uno de los casos emblemá­ticos de paciencia y de lucha por la vivienda digna son los pobladores de Dichato, que han sabido sobreponerse a las dificultades y se han organizado para enfrentar este problema de la reconstrucción. Agrupados en el Movimiento Ciudadano Asamblea de Dichato han dado un ejemplo de organización y valentía a todos los pobladores del país, estas son sus reflexiones en torno a su experiencia del terremoto, como in­terpretan las reconstrucción y que esperan para el futuro, acá están sus palabras.

— ¿Cómo fue la experiencia del terremoto y maremoto del 27/F en Dichato? —

Se vivió un catástrofe, era para todos el fin del mundo, esa es la apreciación más cerca­na para tratar de relatar una vivencia tan dra­mática. Desaparece el 80% del pueblo, es decir desaparecen calles, casas de comercio y la fiso­nomía total de un pueblo.
La incomunicación inicial produjo un efecto desesperante en todos nosotros, no sa­bíamos que pasaba en el resto del país, se indi­caba erróneamente que el epicentro había sido en la zona central, por otro lado escuchábamos por radio, incluso después de las 11: AM que no se reconocía que hubo un Tsunami, algo para los que ahí estábamos era incomprensible. En fin, un tremendo desorden que después se tradujo en días de espera para la ayuda básica.

— ¿Cuántos son los damnificados y cuáles son las necesidades urgentes de las personas? —

En Dichato los damnificados fueron la totalidad de los habitantes, porque algunos perdieron sus casas, otros sus fuentes laborales, otros a algún ser querido, otros su derecho a la ciudad, a su entorno, desde el punto de vista que se mire, ese día todos perdimos algo. Los damnificados son los 5000 y tantos dichatinos que vivían en el pueblo y algunos migrantes ve­nidos de otras localidades que se avecindaron en el lugar.

— Luego del terremoto ¿De qué manera se or­ganizaron y como está la organización hoy? —

Inicialmente se instalaron diferentes co­mités, que pretendieron denunciar las distintas problemáticas que se presentaron, así nació el Comité del Borde Costero y del Borde Rio, de los sitio residentes, por ejemplo, otros comités ya existían y siguieron operando, tales como los comités de allegados y finalmente otros se organizaron en juntas de vecinos o sectores, en el caso de los vecinos que viven aún en los campamentos. Los sindicatos de pescadores y clubes deportivos también aportaron con su trabajo. Dentro de estos por una necesidad de los pobladores se forma el Movimiento Ciuda­dano Asamblea de Dichato que unió a muchas de estas organizaciones en pos de una causa co­mún, que era y es la reconstrucción verdadera de todo un pueblo.
Hoy día se ha segmentado nuevamente la orgánica social, los operadores políticos del go­bierno han hecho el trabajo sucio y han promo­vido la desunión con el fin de no permitir nue­vas denuncias masivas y silenciar las demandas de la no reconstrucción. El Movimiento Ciu­dadano Asamblea de Dichato actualmente si­gue trabajando de la manera que puede, auto convocado y auto gestionado, para seguir de­nunciando, a pesar de las tremendas acciones que se han ejercido en contra de quienes han participado o están participando activamente en el movimiento.

— ¿Cuáles son las reivindicaciones o propues­tas como comunidad acerca de la reconstruc­ción? —

Nuestro planteamiento siempre ha sido el que se concrete una reconstrucción verdadera, que no sólo pasa por reconstruir cuatro pare­des y una puerta, es necesario que se respete el acceso a una vivienda digna, que es un derecho humano fundamental que permite acceder a otros derechos humanos fundamentales como el derecho a la educación, al trabajo, a la salud, el derecho a la ciudad. Todos estos derechos son posibles de ser ejercidos cuando los pobla­dores y pobladoras solucionan sus necesidades más inmediatas en la forma que corresponde, con participación y respeto a los espacios de to­dos.

— ¿Qué gestiones han hecho como organiza­ción para avanzar con la reconstrucción? —

Hemos permanentemente tratado de romper el cerco comunicacional que se tiende para ocultar la no reconstrucción, esto por me­dio de manifestaciones ciudadanas, encuentros de pobladores, actos civiles y culturales.
Por otro lado hemos generado redes de apoyo con organizaciones sociales dedicadas al tema de la vivienda como la Federación Nacio­nal de Pobladores, el ANDHA Chile a Luchar Democrático y otros comités de damnificados de todo el país. Construimos nuestro propio medio de difusión en http://dichatohoy.blogs­pot.com y participamos en diferentes progra­mas de radio y TV locales. También hemos po­dido invitar a personeros importantes en temas de construcción de vivienda como Raquel Rol­nik, entre otros.

— ¿Cuáles han sido las respuestas del gobierno o del Serviu frente a sus peticiones como Mo­vimiento? —

El Gobierno desde un principio nunca tuvo voluntad de reconstruir verdaderamente, no generó leyes especiales para asimilar la ca­tástrofe, no dispuso de fondos especiales para hacerse cargo del tremendo drama de los po­bladores y por último nunca generó una orgáni­ca que pudiera hacer frente al inmenso trabajo que una verdadera reconstrucción provocaría. Sin estos elementos difícilmente se pudo haber hecho algo mejor. Hoy vemos que con fanfa­rrea inauguran algunas casas, pero verdadera­mente no hay solución para la gran mayoría de los damnificados y las pocas dadas son de mala calidad.

— ¿Cuáles han sido las dificultades que han pa­sado como comunidad una vez organizados? —

Persecución policíaca  infiltración de agentes políticos para desestabilizar la orgáni­ca social, infiltración de partidos políticos que pretendieron y pretenden cosechar de la des­gracia de la gente. Muchos de nosotros fuimos tomados prisioneros por diferentes razones, a algunos nos amenazaron físicamente, otros sufrimos sendos robos políticos en nuestras moradas, a otros los despidieron de sus em­pleos y con muchos han ejercido una presión psicológica tremenda, que va desde acosar a sus hijos hasta amenazas de perder cualquier derecho a acceder a algún beneficio.

— ¿Cómo evalúan ustedes, después de casi tres años el proceso de reconstrucción impul­sado por el gobierno de Sebastián Piñera? —

Como ya hemos señalado, este proceso ha sido una pintada de cara a los pobladores, pero no solo ha sido una bofetada a la dignidad de los damnificados, lo peor de todo es que ha sido utilizado el discurso de la reconstrucción, para hacer negocio con la desgracia ajena, se ha expropiado injustamente a los pobladores, a los pescadores, a los residentes de barrios patrimoniales, para usar esas tierras en nego­cios inmobiliarios principalmente, se ha usado la supuesta reconstrucción para aprobar leyes que perjudican a los ciudadanos, para alterar los espacios que eran de todos y que ahora se­rán sólo de algunos, de aquellos más pudientes.

— ¿Qué opinan de las cifras que el gobierno entrega acerca de la reconstrucción, en las cua­les aparece como que este proceso es casi un éxito? —

Las cifras del gobierno son cifras men­tirosas, no se ha solucionado el problema de los damnificados, a algunos se les ha dado una solución de muy mala calidad, tanto por las viviendas que se han entregado, tanto por los lugares donde se han construido, en cerros, le­jos de su entorno natural y lejos de su fuente de trabajo, además muchos suelos donde hoy se construyen algunas soluciones son de pési­ma calidad, como en el caso de Tubul donde se construye en humedales o el caso de Dichato donde se construye sobre terrenos con riesgo de inundación masiva.

— ¿Creen que habrá reconstrucción para las mi­les de personas que están en campamentos? —

No ha sido ni será propósito del estado Chileno solucionar los problemas de los dam­nificados. Ya lo mencionamos anteriormente en esta misma entrevista.

— ¿Cómo creen ustedes que deberían organi­zarse socialmente las aldeas? —

Nosotros no le cambiamos el nombre a las cosas al pan pan y al vino vino, lo que hay aquí son campamentos, gente hacinada y viviendo en condiciones insalubres.
Como se organicen es cosa de cada campamento  lo importante, según creemos es que esa organización sea entre pobladores independientes del gobierno o la municipalidad de turno, esta absoluta independencia podrá aportar mucho al cómo resolver el problema. Ser auto gestionados. 

Es fundamental visibilizar el problema. Hoy día el problema no existe sino sale en la tele o por algún medio de difusión. Los mítines, las protestas, las tomas sirven para estos efectos. Es importante vincularse a otras organizaciones de damnificados, a otras organizaciones de ciudadanos que luchan por sus derechos, cualquiera que este sea, pero no se puede estar sólo esperando la respuesta de las autoridades, por que esta ya está pauteada y en definitiva, la espera no entregará la tan anhelada solución.
Los damnificados que no han tenido su solución y que representan un muy alto porcentaje del total de damnificados, pasará a engrosar la lista de otros que ya llevan esperando muchos años, los allegados de este país que son miles y miles, ahora tendrán que recibir en sus listas a otros tantos sin vivienda que son los damnificados, es decir aumentarán las listas para las mismas escuálidas soluciones.

Movimiento Ciudadano Asamblea de Dichato
MCAD Informa

domingo, 23 de diciembre de 2012

URGENTE COMUNICADO PUBLICO DESDE TERRITORIO MAPUCHE






Desde Territorio Mapuche informamos a la opinión pública nacional e internacional que hoy 22 de diciembre a las 19.30 horas personal del GOPE de Carabineros de Chile ha hecho ingreso a los hogares de la Comunidad Mapuche Cacique José Guiñon de Ercilla. 

Denunciamos que el personal policial fuertemente armado está atemorizando y torturando mediante acciones represivas a niños, ancianos y mujeres embarazadas, por medio de la amenaza de muerte a los jefes de hogar quienes por largos minutos ha estado encañonados al interior de sus casas, para posteriormente ser trasladados hasta la cárcel de Angol, sin conocer previamente los hechos que se le imputan. Este contingente sigue al interior de la Comunidad en busca de la detención arbitraria de más comuneros. 

Hasta el momento solo se conoce de la detención y traslado hasta Angol de Jaime Marileo y Jorge Mariman, quienes han sido perseguidos e incluso encarcelados por largos años, sin comprobarse concretamente los hechos que se le imputan.
Solicitamos a todos nuestros peñi y lamgen que estén atentos a las acciones que está llevando a cabo el Estado Chileno, como forma de violentar, vulnerar y amedrentar a nuestro pueblo que sigue día a día la lucha por la recuperación y liberación de nuestro territorio


Comunidad Cacique José Guiñon.

MCAD Informa

CRISIS DE REPRESENTATIVIDAD Y MOVIMIENTOS SOCIALES



Artículo publicado en

http://www.elnoticierodelhuasco.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=6068

Por Miguel Garay Martínez
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Chile vive momentos cruciales de su historia caracterizados por el rechazo  mayoritario a un modelo de desarrollo y una estructura de poder que profundizan la desigualdad e impiden la participación democrática en la construcción de la sociedad y del Chile que queremos.
Los resultados de las recientes elecciones municipales no hacen más que comprobar que la mayoría de la ciudadanía  definitivamente dejó de confiar en  la clase política y busca sus propios caminos para hacerse escuchar y hacer posible los cambios estructurales que demanda.
Surgen nuevas formas de organización y de movilización. La ciudadanía se organiza en Asambleas y crea Movimientos Sociales donde predomina la participación democrática en la construcción de petitorios y en la decisión de los caminos de movilización más adecuados de acuerdo a cada circunstancia en particular.
El poder ciudadano está de vuelta y para ejercerlo el pueblo no necesita permiso de nadie, menos de “representantes” que dejaron de serlo y de instituciones cuya autoridad se desmorona.
Cada comunidad hace su propia experiencia, levanta sus propias demandas y decide la mejor forma de organizarse.
Las exigencias que hace la ciudadanía surgen de la desesperación a la que el neoliberalismo ha llevado a la inmensa mayoría de los chilenos que son víctima de constantes abusos y ven negados injustamente  los  derechos a la educación, a la salud y, en definitiva, a una vida digna.
Las demandas surgen también de no soportar más cómo el afán de riqueza de las grandes empresas pasa por sobre los derechos más básicos de los seres humanos poniendo en riesgo no sólo el medioambiente sino que la vida misma de comunidades enteras que sufren inaceptables y criminales niveles de contaminación.
La ciudadanía, mayoritariamente, ha terminado por comprender que todos los problemas que la afectan, que la mala calidad de vida que la agobia, que el endeudamiento que la asfixia, que los abusos de quienes se apoderan y concentran la riqueza que nos pertenece a todos los chilenos, todo proviene de un modelo de sociedad diseñado por una minoría para proteger sus propios intereses y apoderarse de las riquezas que son de todos los chilenos.
LA CRISIS DE CHILE ES ESTRUCTURAL
Es el sistema todo el que está en crisis.
Es un modelo de sociedad inhumano e injusto el que cruje  no sólo porque no es capaz de dar solución a las necesidades de la población, sino porque es rechazado por la mayoría de los chilenos que se  organizan y levantan para construir una sociedad más justa y que se sostenga en el desarrollo sustentable, en el respeto al medioambiente, en el rescate de nuestro cobre, en la explotación racional de nuestros recursos naturales y que tenga como bien superior el respeto a la dignidad humana.
Una sociedad que privilegie la investigación científica, que asegure un sistema que tanga como base estructural una educación pública, gratuita y de calidad en todos sus niveles. Un sistema de salud pública digno y de calidad donde cada persona reciba el trato humano y de calidad que merece cada chileno.
Caracteriza también este momento de cambios profundos lo que algunos llaman “crisis de representatividad”. La gente, los ciudadanos, ya no creen más en las actuales instituciones en las que se sostiene el actual modelo económico y político.
El Congreso nacional tiene un 13 por ciento de credibilidad (87%  de desconfianza) y los partidos políticos un insignificante 7 % de credibilidad (93% de desconfianza).
Es decir, el 90 % de los chilenos desconfía de las principales instituciones que sostienen al sistema político chileno.
El respaldo a todos los conglomerados políticos, tanto de gobierno como de oposición, incluyendo a la izquierda tradicional, no  sobrepasa el 40%.  Este mismo porcentaje es el que concurrió a votar en las municipales del 28 de octubre, donde los que no votaron o anularon superan el 60 % de los electores, llegando al 65 % si se agregan los que concurriendo a votar anularon su voto como rechazo al sistema político.
Sólo un tercio de los chilenos se identifica  hoy con alguna de las diferentes coaliciones en que se agrupa la oligarquía política chilena  para controlar el poder político y proteger el modelo económico.
Estas cifras revelan con crudeza el profundo distanciamiento entre la ciudadanía y los representantes de elección popular, aquellos en los que el soberano, la ciudadanía,  ha delegado el mandato de representarla.
CONCERTACION: COBARDÍA Y COMPLICIDAD
La pérdida de confianza y de credibilidad en la institucionalidad política no es pasajera ni se debe a un solo hecho.
Hay un convencimiento definitivo de que el modelo impuesto por la derecha en dictadura y el sistema político institucional en que se sostiene, aceptado cobardemente por la concertación, fue diseñado sólo para favorecer los intereses económicos de las grandes empresas nacionales y transnacionales.
Desde la dictadura en adelante esta minoría privilegiada se ha apoderado de la mayoría de la riqueza del país. Son dueños ya del 75 % del cobre chileno, y lucran desvergonzadamente con la educación y la salud. Son dueños de las empresas eléctricas y del agua, también de los mares y sus recursos.
Toda la clase política ha sido la responsable de la consolidación de este modelo altamente regresivo, la derecha que lo impuso desatando la más criminal y prolongada represión, y la Concertación que renunció al mandato de democratizar verdaderamente el sistema institucional e impulsar un modelo de desarollo que pusiera en el centro y como bien superior y principio rector, a la persona humana y sus derechos a una vida digna.
Dando la espalda a ese 80% de chilenos que le confiaron la conducción del país, la concertación fue más allá que  la propia derecha y no sólo administró eficientemente el modelo instaurado por la derecha  en dictadura, sino que profundizó  las privatizaciones incluyendo la casi total desnacionalización  de nuestras riquezas minerales. La dictadura desnacionalizó el 30% del cobre chileno. La concertación llevó esa cifra al 70%, dejando a nuestro país con sólo un 30% de sus riquezas.
En el ámbito de las sanitarias la concertación privatizó, entregó a manos privadas transnacionales, el 85 % del agua que consumimos todos los chilenos.
Este proceso antipatriótico de entregar la mayor parte de nuestros recursos y nuestras riquezas minerales sigue adelante y cada vez es menos lo que queda para Chile. En 2011 Codelco dejó a Chile utilidades por 6 mil millones de dólares, mientras que las transnacionales sacaron del país ganancias superiores a los 30 mil millones de dólares, dejando a cambio solo mil 800 millones de dólares.
Son estas mismas empresas las que presionan para que se construyan más y más termoeléctricas para seguir extrayendo nuestra riqueza sin importar la destrucción del medio ambiente, la contaminación y la extinción del recurso agua, recurso que también fue privatizado y entregado con la triquiñuela de la “concesión de derechos” a estas mismas empresas que lo han explotado hasta su casi total agotamiento, como ya ocurre en Copiapó y empieza a ocurrir en el Valle del Huasco.
El modelo económico de la derecha y la concertación ha entregado a manos privadas estratégicos recursos no renovables. Ha permitido la deforestación de regiones enteras para favorecer los intereses de empresas forestales que arrasan con todo pensando sólo en incrementar sus ya suculentas riquezas.
Ahora, aunque fracasaron en el primer intento,  se preparan a entregar el litio también a las transnacionales.
Chile tiene la segunda reserva más grande del mundo después de Bolivia y se estima que dentro de 20 años cerca del 50%  de los automóviles funcionarán con baterías eléctricas hechas a base de litio. Ni contar la demanda que la electrónica y las nuevas tecnologías digitales requieren de este estratégico y escaso recurso, para muchos llamado a reemplazar al cobre como fuente de ingreso.
Ni hablar de las enormes desigualdades surgidas de la privatización de la salud y de la educación.  Hoy tenemos salud y educación para ricos y lo que sobre, lo que “chorree” para todos los demás chilenos.
El servicio público de salud, abandonado desde la dictadura derechista, ya simplemente no es capaz de brindar la atención que la población requiere. Los hospitales públicos colapsan, no hay profesionales suficientes y de calidad, no hay especialistas ni recursos suficientes para dar una atención digna y oportuna. Este cuadro de abandono se agrava mucho más en regiones y provincias.
Para la derecha y buena parte de la concertación, salud y educación son bienes de consumo por los que se debe pagar si se quiere acceder a ellos. “Nada es gratis” ha repetido una y otra vez el presidente Piñera. Por eso la política de Bachelet fue poner al Estado de Chile como aval para transferir  dinero de todos los chilenos a la banca privada a trevés de créditos que terminaron de mercantilizar la educación, privilegiando abiertamente el lucro.
A todo esto se suman los vergonzosos e inaceptables privilegios tributarios a favor de los que concentran la riqueza.
La mayor carga tributaria en Chile la soportan los que menos ganan, los más pobres y los empobrecidos.  Los ricos, los más ricos pagan proporcionalmente menos impuestos que los más pobres.
Sobre impuestos, un ejemplo: el impuesto específico a los combustibles permite una recaudación anual de 2 mil millones de dólares. Pero este impuesto sólo lo pagan  los que consumen el 20 % de todo el combustible que se ocupa en Chile, esto es los particulares,  los pequeños transportistas y las pymes.  Sin embargo, los que consumen el 80 %: las mineras, las navieras, las aerolíneas, las grandes forestales, las salmoneras  y otras grandes empresas privilegiadas,  no pagan un solo peso por impuesto específico. Por la bencina que a público cuesta 750 pesos estas empresas sólo pagan 400 pesos.  Si sólo estas grandes empresas, que son las que obtienen mayores utilidades,  pagaran el impuesto específico a los combustibles como lo hacemos todos los demás chilenos,  el  Estado recaudaría 8 mil millones de dólares  cada año.
Esto es lo que explica la paradoja mayor crecimiento- mayor descontento. Porque a mayor crecimiento de la economía mayores son las riquezas que acumulan las grandes empresas que se han adueñado de las riquezas del país. Sólo en los 2 últimos años la economía ha crecido un 6% por año. Y toda esa riqueza, creada por todos los chilenos se sigue acumulando en los bolsillos de unos pocos.
MOVIMIENTOS SOCIALES
El desmoronamiento del actual sistema  tiene que ver directamente con estas  profundas desigualdades que agobian e indignan a los chilenos. A mayor crecimiento mayor es la riqueza que acumulan los más ricos de la sociedad y mayor la desesperación de una inmensa mayoría que se ve cada día más angustiada y empobrecida.
En este contexto, con un sistema que sólo favorece a una minoría ínfima del país y sin representantes en quienes confiar,  con una clase política   coludida con el poder económico, que no cederá a los cambios sociales que se requieren, los ciudadanos se toman la política, la intervienen,  la toman en sus propias manos, deciden ser sus propios interlocutores, optan por representarse a si mismos,  porque los mandatados para hacerlo terminaron defendiendo intereses propios y los de una minoría privilegiada para la cual gobiernan y legislan.
Es por eso que  el movimiento social no se debe entender como un fenómeno transitorio, sino como  la expresión  permanente que adopta la ciudadanía luego de revocar en la práctica el mandato que entregara a líderes políticos que hace rato dejaron de representar a sus mandantes, a quienes los eligieron.
En este sentido, los movimientos sociales son y deben ser el instrumento de expresión política de la ciudadanía. Este concepto es importante porque lo que esperan los actuales partidos políticos es apoderarse de los movimientos sociales, con el argumento de que sólo éllos pueden hacer los cambios que permitan satisfacer las demandas de la ciudadanía.
La elite política le niega a los movimientos sociales el derecho a hacer política y todos se ofrecen para ser sus interlocutores.
Ven a los movimientos sociales como organizaciones esencialmente transitorias y que nacen y mueren con las reivindicaciones que las originan y terminan tratando de dividirlas, debilitarlas y extinguirlas.
No quieren aceptar que la ciudadanía busque nuevas formas de organizarse y de protagonizar, conducir y encabezar el proceso de cambios. No aceptan ser desplazados por las nuevas organizaciones que se dan las comunidades.
Renace la vieja teoría de la vanguardia política. Algunos reclaman un derecho centenario a ser vanguardia. Otros más nuevos reclaman que justamente se constituyeron para ser la vanguardia política.
Como en una feria todos los partidos de la concertación,  incluyendo sus nuevos aliados, se ofrecen como la única fuerza política capaz de canalizar las demandas de cambios.  Otros se disfrazan de progresistas y ofrecen súbitos y radicales giros a la izquierda.
No quieren ver ni aceptar que en los movimientos sociales  están los nuevos líderes que cambiarán este país.
Los desgastados dirigentes  actuales, con soberbia no quieren aceptar que es el mismo movimiento social el que tiene la capacidad, la inteligencia y el valor para representarse así mismo, sin tener que delegar en otros la representación de sus intereses.
Sabe el Movimiento Social que su accionar es político porque son  el sistema político y la clase política, quienes antagonizan  con sus legítimas demandas. Ellos no son la solución sino que parte importante del problema a solucionar.  La clase política lejos de ser aliada a la lucha de la ciudadanía es uno de los obstáculos a vencer, principalmente por su constante afán de tragarse a los movimientos sociales y sacar el mayor provecho en función de mantener sus cuotas de poder y privilegios a través de los “grandes acuerdos políticos”, basados en el realismo de lo posible.
La falta de credibilidad en la dirigencia política se debe principalmente a que en lugar de defender los intereses de la comunidad y representar  las demandas  de quienes los eligieron, como era su obligación, una vez electos se transforman en defensores de sus propios intereses y se esmeran por  mantener un sistema que les otorga  grandes privilegios y reproducirse una y otra vez en los puestos o cargos alcanzados.
De que otra forma nos explicamos que Chile esté como  está, carbonizado y rodeado de fuentes altamente contaminantes, todas “dentro de la legalidad vigente”.
Detrás de cada proyecto contaminante está la huella de Alcaldes que miran para el lado, de diputados y senadores que aprueban leyes escuálidas y permisivas  que sólo dan un manto de legalidad a la depredación  de recursos que son de todos los chilenos y que sólo favorecen los intereses económicos de grandes corporaciones.
Recuerdo a un Alcalde de Huasco que defendía eufórico, como quien defiende un negocio propio, a la planta de pellet de CMP,  descalificando a los olivicultores y a todos los que  denunciaban los altos grados de contaminación.
La misma actitud muestra hoy el derrotado Alcalde de Freirina, que defiende el proyecto de los cerdos,  dándole la espalda a la ciudadanía. En lugar de defender y proteger los intereses de la comunidad que lo eligió defiende y protege los intereses de una empresa que sólo ha traído perjuicios a la comunidad y que amenaza gravemente nuestro futuro.
UNIDAD DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES
Los Movimientos sociales se deben entender  como organizaciones permanentes y no transitorias, como organizaciones plenamente democráticas y no como instrumentos para cimentar carreras políticas, o salvar la imagen de partidos o caudillos.
Los Movimientos Sociales son la base de la nueva fuerza política que necesitará la sociedad chilena para hacer realidad los cambios profundos, sociales, políticos y económicos, que permitan dar satisfacción a sus justas demandas.
Todos los movimientos sociales hacen su propio camino, levantan sus propias demandas y petitorios. Pero en la lucha por sus derechos van descubriendo que los problemas no son aislados.
Es torcida y malintencionada la lectura de la clase política al decir que la alta abstención de más de 7 millones de chilenos que decidieron no votar en las municipales refleja  una “apatía e indiferencia por la política”.
Se niega la elite política  a escuchar y a entender que el no votar fue una expresión de la más alta madurez política de una mayoría ciudadana  que usó la abstención como instrumento para decirle claramente a través de las elecciones,  que  hagan las grandes transformaciones que la ciudadanía reclama o ellos se hagan a un lado para que sea la ciudadanía la que busque los mecanismos que den  vida a una nueva constitución política verdaderamente democrática.
LAS DIVERSAS HIPOTESIS DE LA CLASE POLITICA
La única opción que ve la clase política, las distintas coaliciones que controlan el poder,  es construir nuevos “Acuerdos” (Camilo Escalona), y aceptar algunas “reformas” (Carlos Larrain) que permitan ahogar las demandas ciudadanas, mantener lo grueso del sistema,  sin dar soluciones de fondo.
Cada vez que la clase política hecha a andar lo que llaman los “Grandes Acuerdos”, es la ciudadanía la que pierde porque terminan consolidando el modelo neoliberal  y su institucionalidad.
Un nuevo Gran Acuerdo entre la derecha y la concertación  está en marcha, un acuerdo de “gobernabilidad” donde se imponga el “realismo político” y el “espíritu republicano”.   A es Acuerdo concurrirán todos los que hoy sienten amenazadas sus posiciones y cuotas de poder.
Acuerdo “de las fuerzas republicanas” por un lado y represión a los movimientos sociales.
La “Ley Hinzpeter” no es más que el intento de dar un marco de legalidad a la represión que se prepara desde el Gobierno como respuesta a la movilización ciudadana. Las organizaciones sociales han dicho con justa razón que es  una nueva “ley maldita”, una forma solapada de aplicar métodos represivos propios de una dictadura en democracia para reprimir a los movimientos sociales.
Pero algo ya está claro: la violencia  en Chile la instalan la clase política con su tozudez y macrosordera y el gobierno que se  niega ideológicamente a acoger las legítimas demandas sociales. Lo menos que se espera de las actuales instituciones políticas es que faciliten los cambios profundos que se requieren y que no sean un obstáculo. Sólo está en ellos seguir tapándose los oídos o contribuir a materializar los cambios que la mayoría de los chilenos demanda.


MCAD Informa

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Los pobladores dicen la verdad sobre la Reconstrucción



Por Ricardo Ruz Cerpa

El mes pasado estuvimos en Arauco en un conversatorio con miembros del Colectivo Cultural Arauco quienes publican periódicamente la revista RAGKO.
Arauco y otra localidades cercanas como Tubul, Llico, Las Peñas también fue afectada gravemente por el terremoto del 27f, quedando muchas familias damnificadas, las que hasta hoy viven en mediaguas localizadas en los peores terrenos para habitar en la zona.

Unas de las preocupaciones del Colectivo Arauco es precisamente denunciar la lentitud en el proceso y las engañosas cifras entregadas por el gobierno además de otras irregularidades.

Nos cuentan cómo se ha vivido este drama de los damnificados y lamentan que esto no se sepa en el resto del país. “Documentos de allá para acá, burocracia, fechas y promesas incumplidas son los factores comunes que embargan a los afectados del 27-F a nivel nacional y comunal”.

En efecto entre tantos requerimientos, una de las principales quejas que denuncian, es cómo se está engañando a los pobladores entregando planos de proyectos y documentación relacionada, que genera falsas expectativas y amarga aún más a los pobladores, al respecto la dirigente Andrea Machuca, del sector Campamento 12 de Abril La Cancha señala, “Se nos entregó un PowerPoint en donde se muestran los planos de las casas, tenemos también todo lo que es la documentación, pero no sacan nada con que nos sigan entregando papeles si uno no va a imprimir los planos de las casas y ponerse a vivir adentro, necesitamos soluciones reales y concretas.” (Revista RAGCO N° 12).

La dirigente Sussy Ho­llander presidenta del Comité de Allegados y Radicados de Aldeas de Tubul el cual agrupa a todos los comités de cada aldea destaca otras dificultades en torno al proceso.
Que no le han dado solución a todos, hay gente de las aldeas que están sin solución habi­tacional y se les ha dejado hasta el último momento  nosotros hemos asistido a todas las reuniones que se han hecho. Como presidenta del comité de vivienda siempre en cada reunión, dije el tema de los solteros, los unipersonales, de las personas que están separadas, divorciadas”. (Revista RAGCO N° 14).


En la Localidad de La Peñas la situación es todavía más grave pues las autoridades a la fecha no les han dado esperanzas siquiera de tener una vivienda definitiva, así lo confirma David Bustos presidente del Comité de Allegados Nueva Las Pe­ñas quien dice “es poco el interés en el tema de poder sacar adelante este proyecto, en pocas palabras nos han alargado y nos han mentido en situaciones puntuales, pero esperamos que se puedan acercar para buscar la solución que nosotros damos, que es construir acá en el mismo sitio”.

Agrega Don David que “La solución que nos ha dado el municipio y el Serviu ha sido el arriendo, ese subsidio de 150.000 para irnos de acá y buscar un arriendo mientras llegaba la solución definitiva. Por ahí supimos que no se cumplía con lo prometido y la gente empezó a dudar y se quiso quedar acá”. (Revista RAGCO N° 15).

En nuestro conversatorio comentamos el tema de los arriendos y coincidimos en señalar que esta nunca fue una solución para los afectados por el 27f, por la sencilla razón de que no existía una oferta real que pudiera absorber tal cantidad de subsidios de arriendo ofrecidos por el gobierno, además de no existir una herramienta clara que garantizara este subsidio, pues el trato del arriendo lo materializaría directamente el afectado con cargo a su propio bolsillo de no cumplirse con las mensualidades respectivas.

Cipriano Orella­na, dirigente del Comité Damnificados Esperanza de Llico quien representa a 80 familias que hasta el día de hoy están luchando por conseguir una solución habitacional comenta “Tenemos familias, que hoy se encuentran viviendo en precarias condiciones, esto tiene que ver con la fuente laboral, que a pesar de las estadísticas no dicen realidad en nuestra ca­leta; otro punto importante es la enfermedad (pos trauma) que están teniendo la personas que perdieron todo, y no fueron asistidos por profesionales de la salud, esto muestra un decaimiento por lograr metas, las familias espe­ran que les resuelvan sus problemas tales como, mejoramiento de las medias aguas, porque las que entregaron en Llico fueron las que tenían la peor calidad de construcción, madera verde, puertas con ventilación incluida lo mismo con las ventanas”.

Cipriano se queja de la nula participación que ha tenido el municipio en tratar de resolver los problemas de estas familias que “viven en estas condiciones desde que bajaron de los cerros aproximadamente desde abril del 2010”. (Revista RAGCO N° 15).

El Colectivo Arauco es muy enfático en señalar “…queremos constatar una verdad indiscutible, esta es, que los afectados por el terremoto del 27 de febrero del 2010 todavía en noviembre de 2012 no tienen su casa”, y agregan “Lo que sí sabemos es que no corresponde privar a cientos de personas de una casa propia y no solo es que tengan una casa, sino que, sea una casa digna, una casa que alivie todos estos meses de malestares y de indignación de muchas personas que deben conformarse con vivir en aldeas, con frío, con servicios básicos a medias, sin áreas verdes para los niños y con la incertidumbre por el futuro”. (Revista RAGCO N° 16).

A un mes de reunirnos con El Colectivo Arauco, de constatar que la situación no es muy diferente de lo que ocurre en Talca o en Constitución, o de lo que ocurre en Dichato donde hay muchas familias que ni siquiera están consideradas en los registros del SERVIU como damnificadas y de lo que ocurre en tantas otras localidades afectadas, podemos decir que el Gobierno miente, que las cifras infames que transmite no corresponde a la verdad y cubren con una desgracia adicional a los pobladores pues suma impotencia al ver la cara alegre de los mentirosos por televisión, mientras los problemas de los pobladores se silencian.


MCAD Informa






miércoles, 5 de diciembre de 2012

CAMPAÑA PARA CAMBIAR NOMBRE DEL CERRO SANTA LUCIA POR CERRO HUELEN

Nos llego este correo del Centro de Desarrollo Social y Cultural RUKAN, creemos que es una buena iniciativa, pensamos que el cambio de nombres a accidentes geograficos y sitios de interés, refuerza los procesos identitarios y nos acerca a un mejor disfrute de los nuestro, generando además espacio soberano
 
 
 
Estimados y estimadas:
Como RUKAN estamos comenzando una campaña junto con otras organizaciones para cambiar el nombre del Cerro Santa Lucia a Cerro Huelén, con la finalidad de perpetuar la memoria del Cacique Huelén Huara y honrar su nombre y su contribución a la conformación del patrimonio cultural de Chile desde la época prehispánica. Esto, ya existe como moción en el congreso desde 2007, nuestra idea es reactivarla.
Invitamos a las organizaciones a adherir a esta campaña enviándonos un correo.
Además, adjunto documento para que el que quiera pueda recolectar firmas y hacerlas llegar al Stand de Aquí la gente (Huérfanos con Ahumada) a nombre de Víctor Castillo, y difundir.
El lanzamiento oficial de esta campaña será este Viernes 7 de Diciembre a las 12:00 hrs. en Huérfanos con Ahumada.
Saludos
Natalia Dominguez
Centro de Desarrollo Social y Cultural RUKAN


Solicitar formularia a centrorukan@gmail.com>
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